Hasta que YO me paro

Muchas veces mi vida se vuelve extremadamente tediosa sin ninguna razón aparente. Entro en un estado de futilidad. De falta de alegría. Y quiero que el tiempo pase rápido. Que se acelere. Que la vida pase en un minuto para poder llegar a donde tengo que llegar…

Hasta que me paro.

Algunos días me levanto por la mañana contento, pero a medida que el día avanza voy cayendo en una especie de desilusión. No hay nada que me llene. Me siento totalmente vacío. Y no importa qué haga. Qué piense. Qué diga. Qué lea. Con quién esté. Todo es inútil y sin vida. No hay nada. Sólo un gran aburrimiento….

Hasta que me paro.

En algunos momentos de mi existencia todo se estanca. Pierdo cualquier noción de mi propósito. Siento ansiedad. Salgo y me compro una bolsa de caramelos para endulzar mi vida. Voy caminando por las actividades cotidianas como si llevara una mochila con cien kilos de depresión…

Hasta que me paro.

Me paro y pongo conciencia. Y entro en ese espacio. En ese espacio donde me reconozco. En ese espacio donde sólo estoy yo. Donde no hay nada más. Y por fin respiro. A través de todos mis poros. Y es un nuevo empezar. Y me siento. Y todo cambia. Y la vida se vuelve alegre. Y aparece la plenitud.

Aunque, debo admitirlo, hay una cosa que no me gusta de ello: casi siempre es inconsciente. Es decir, no lo hago yo. Sucede solo… Alguien, algo, más allá de mí, me para y me transforma… ¡No soy yo quien lo hace! Y entonces me pregunto ¿Quién? ¿Por qué? ¿De dónde sale esto? Y a pesar de sentirme genial, ¡mi parte humana siente rabia! Siente impotencia. Porque no es ella quién lo hace.

Sin embargo, creo que estoy aprendiendo, porque algunas veces ya SÍ lo vengo haciendo YO: cuando ya me he cansado de verdad del tedio; cuando ya me he comido la bolsa de caramelos entera y más; cuando ya estoy totalmente asqueado del aburrimiento. Entonces lo hago. Simplemente me acuerdo de cómo es y lo hago YO.

Me paro. Me detengo. A veces literalmente. En medio de la calle. En cualquier lugar. Y entro. En mí. En mi espacio seguro. Y respiro. Y siento la satisfacción de hacerlo por mí mismo.

¡Uf!

Bien, y es con este escrito que quiero darle las gracias a esa parte de mí, que está más allá de mí, por hacerlo por mí primero. Por enseñarme que yo mismo puedo hacerlo.

“Mi querido ser total, gracias por hacerme ver que yo puedo parar y entrar en mí. Gracias por manifestarte pacientemente y hacerme ver que eres el YO que yo quizá todavía no he reconocido. Sí, cada vez me siento más cerca de ti. ¡De MÍ!, en definitiva. Gracias por aproximarte. Gracias por acompañarme. Gracias por estar conmigo y por mostrarme el camino incorrecto a través del tedio, del aburrimiento, de este amargo y molesto bloqueo en tantos momentos de mi vida”.

Ok, quizá pueda parecer ridículo que alguien se dé las gracias a si mismo. Pero qué más da…, yo quiero hacer este ejercicio de auto-conciencia. De reconocimiento. De re-ordenarmiento. De integración.  De forma consciente quiero decirle a esa parte de mí, que a veces parece actuar sola, que sí que quiero estar con ella. Que sí la invito a formar parte de mi existencia física. Que la reconozco y la anhelo cada día más. En este cuerpo y en esta mente míos. En este momento presente que tan bonito vivo cuando ella asoma su cabeza.

“Gracias alma de mi corazón. Yo ahora te busco y te permito conscientemente. Yo ahora te elijo en mi realidad. Quizá he estado mucho tiempo separado de ti en un sueño de inconsciencia… Y ahora tú me estás despertando, con tu paciente y dulce presencia. Y aunque la mayor parte de mi tiempo, de mi experiencia aquí, quizá todavía sigo separado de ti, ahora ya sé, UN POCO MÁS, que solamente es…

Hasta que YO me paro.

¡Comparte!
Suscríbete al blog

, , , , , , , , , , , ,

2 Responses to Hasta que YO me paro

  1. MARIA 04/05/2012 at 23:40 #

    Hasta que me paro.

    Hola guapo! me encantan como lo narras…….Siento lo dices! Gracias. Un fuerte abrazo

  2. Mª José/Joy 09/05/2012 at 17:06 #

    Qué fue antes… el huevo o la gallina…?
    Sin predisposición… sucede el “darse cuenta”…?
    Igualmente, muchas gracias y un beso!

Leave a Reply